El otro día publiqué un desglose de ideas generalmente admitidas tirando cómo ejemplo de la entrada en un blog que vi por ahí. Hoy quisiera terminar ese desglose, ya que me quedaba cosas en el tintero. Y porque por desgracia no me parece que haya hecho mucho efecto ya que si la información llegó al autor, no ha hecho nada por rectificar.
Sigamos con el blog pues:
“Parece que existen unas competiciones en las que gana la persona capa de gastar mas combustible en menos tiempo. No se de cuando procederá esta costumbre, probablemente de tiempos remotos –aunque puede que este reforzada con el optimismo «científico» de la modernidad. Antes de que se comprendiera que la energía es limitada, antes de saber que hemos llegado al cenit de las extracciones petrolíferas y que a partir de ahora es absolutamente necesario racionalizar el consumo.”
No sé cuál es el optimismo “científico” de la modernidad. Quizás se refiera al postulado de un afamado ingeniero que decía: “todos los problemas que la Ciencia pueda generar, la Ciencia podrá solucionarlos”. Me ha parecido curioso, Norman Borlaug, el citado ingeniero que dijo eso, creo que merecería todo el respeto, en particular de quiénes persiguen la paz y que de hecho, casi deberían venerar su nombre. Aunque sólo fuera por los millones de personas que salvó con su Revolución Verde.
Pero quizás no sea ese el significado… en cualquier caso, siempre me ha parecido curioso lo siguiente. Los políticos se dedican a sus onanismos grupales y sus adulaciones, mientras, tienes a los científicos buscando por ahí comprender lo que no se termina de comprender y encontrar cosas nuevas. Entonces los científicos descubren algo como el petróleo. Y todos se ponen contentísimos. Pasan los años. Y los científicos empiezan a plantearse las reservas que hay de ese combustible y otros. Entonces, una vez más, los políticos, los medios de comunicación y los juristas empiezan a frotarse las manos, elevan lo que son cuestiones propias que muchas veces ni comprenden y sin miedo a sacarlas de contexto las elevan a la categoría de “catástrofe inminente”.
La política del miedo es siempre un medio de control. Bien tenemos el ejemplo de USA, dónde la mayoría de la población reconoce aceptar recortes en sus libertades a cambio de una mayor seguridad, lo que induce a generar una sensación global de miedo que permita a los gobernantes saltarse molestos derechos constitucionales e incluso cambiarlos.
No estoy defendiendo un consumo incontrolado del petróleo. Pero en verdad nadie sabe hasta cuándo tendremos petróleo. A nadie le importa. Tenemos más medios de producir energía y a medida que se pongan en la calle y se pondrán (a quién menos le interesa que “se pare” el mundo es a quiénes pueden evitar que se pare),
todo el mundo irá cambiando hacia ellos. No estaba allí cuando pasó, pero no recuerdo haber visto en ningún libro de historia que se tuviera que prohibir el caballo como medio de transporte cuándo el automóvil apareció.
Lo que defiendo es que no se debe ir por ahí con argumentos rancios de ideas ecologistas de los años 70 cuando las teorías en las que esas ideas se basaban han sido completamente desfasadas y cuando sabemos que sabemos mucho menos de lo que creíamos entonces.
“Gran parte de los problemas que tenemos los humanos es la energía limitada para todas nuestras acciones. Lo que genera hambre, pobreza, contaminación, efecto invernadero, etc. Es decir el gasto incontrolado de energía genera caos, alta entropía, y se convierte en una amenaza para la supervivencia en el planeta.”
¿Dónde está la energía limitada?. Si lo entendemos localmente como que alguién no tiene energía en su zona, eso sí se puede entender. Pero ¿a nivel global?. ¿En el sentido de que la energía es agotable?. Esa idea (quizás habría que avisar en los libros de Malthus con una pegatina que antes de leerlo se recomienda haberse puesto al día con las ideas de la comunidad científica en ese momento) es, otra vez, demasiado simple. No debemos preocuparnos por ese punto primero porque sabemos como producir mucha energía. Por lo que tenemos que preocuparnos es por no dejarnos guiar por las ideas que nos intentan vender desde los atriles, los períodicos y los noticiarios y ser más escépticos. Sobre lo del efecto invernadero, alta entropía… la réplica ya la puse en el anterior post.
No estaría de más que la gente procurara no hablar de lo que no sabe o que avisara al menos de que lo que dice se basa en ideas que no se ha molestado en contrastar.
