Siguiendo con la parte final del post anterior, quisiera hacerme echo de una nueva hipótesis que está cobrando fuerza últimamente entre las posibles relaciones causales entre el cambio climático y la actividad humana. Es conveniente recordar que si bien es una apuesta inteligente y plausible está siendo sometida a prueba y por su novedad aún no se tienen suficientes pruebas ni a favor ni en contra.
William Ruddiman sostiene que las actividades agrarias de la era preindustrial fueron las que determinaron la contribución antropogénica al cambio climático y no tanto las emisiones de hidrocarburos de los últimos doscientos años. Estas declaraciones suyas se pueden encontrar en diversos formatos: en New Scientist tienen la versión para los más profanos, en la presentación de una charla en colorado aporta más detalles para quiénes tienen nociones básicas en ciencias, no obstante, es en este artículo donde plasmó los resultados de su investigación de cara a la comunidad científica y uno de los “papers” de más calado y más renovadores de los últimos años al respecto:
The anthropogenic greenhouse era began thousands of years ago
Puntos interesantes:
“[...] Los nuevos indicios sugieren que la concentración de CO2 comenzó a subir hace unos 8000 años, aun cuando las tendencias naturales señalan que por entonces debería haber estado descendiendo. Unos tres mil años más tarde sucedió lo mismo con el metano, otro gas que aprisiona el calor. Las consecuencias de esas sorprendentes subidas han sido profundas. Sin ellas, las temperaturas actuales de las regiones septentrionales de Europa y Norteamérica podrían ser tres o cuatro grados más bajas: suficiente para dificultar la agricultura. Además, quizá tendríamos en algunas partes del nordeste de Canadá, desde hace varios miles de años, un incipiente período glacial, caracterizado por la aparición de pequeños casquetes de hielo. [...]“.
“[...] ciertas actividades humanas ligadas a la agricultura -sobre todo la deforestación para extender los campos de cultivo y la irrigación por inundación – debieron de añadir CO2 y metano adicionales a la atmósfera. [...]“.
Igualmente interesante es ver, porque realmente se ve en los gráficos mostrados, como se produjeron rápidos y fuertes descensos en la producción de CO2 durante los tiempos de las grandes pandemias (Plaga de Justiniano 540-542 y la Peste Negra 1347-1352, así como la exterminación del 90% de la población precolombina debida principalmente a la introducción por los europeos de la viruela y otras enfermedades que acabaron con 50 millones de personas). La pandemia americana coincide con la mayor de todas las caídas de CO2 (1550-1800). El gráfico muestra en el eje de ordenadas (eje X) de derecha a izquierda los años transcurridos desde el presente, así el punto marcado como 500 significa (el año 1500 d.C. aproximadamente).

La conclusión de su artículo en el monográfico es la siguiente:
“El rápido calentamiento del siglo pasado persistirá seguramente durante al menos 200 años, hasta que escaseen los carburantes fósiles. Después, el clima terrestre deberá irse enfriando poco a poco, a medida que las profundidades oceánicas absorban gradualmente el exceso de CO2 generado por las actividades humanas. Es imposible predecir si el clima se volverá entonces tan frío como para dar lugar a una glaciación o si se mantendrá lo bastante cálido para evitarlo.”
Habrá gente que se preguntará: ¿pero qué demonios le pasa a éste con el cambio climático?. Mi razón para hacer estos “boletines” acerca de ese tema es la misma que explica Lomborg en este video (precisamente al final del mismo), la que sostiene el Consenso de Copenhague: hay mejores formas de gastar el dinero que alguna gente cree que debería emplearse en “modificar el clima para salvarnos del cambio climático”.
Como se puede ver los científicos de más alto nivel y en publicaciones académicas no hay verdaderos reclamos (o consenso al respecto) que sostengan las ideas que se ven en los medios, tales como las de Al Gore o las de muchas organizaciones ecologistas. Sin embargo esa es la idea que el público en general está obteniendo. El público en general es el que vota en las elecciones y los políticos y por desgracia los jueces muchas veces actuan siguiendo ese eco de la masa (como en el caso famoso del DDT o el de la Eugenesia). Es muy posible que esto sea una batalla perdida y que finalmente se haga caso a esos políticos y a los medios y se termine gastando en intentar cambiar el clima (aun sin saber si servirá de algo y si en verdad deberíamos hacer algo) pudiendo haber arreglado la mayoría de los problemas que afectan al mundo de forma efectiva. Actualizar la visión de temas en Física es mucho más difícil, en temas de ecología es más sencillo. El público necesita trabajar con conceptos menos abstractos. Ahora vivo lejos de la mayoría de mis amigos. No puedo discutir estos temas con ellos detrás de un té (me estoy cortando un poco con el café) pero por este medio puedo compartir con ellos mi opinión y los datos que creo interesantes.
Ps. Hoy he comprado pilots nuevos que se me estaban gastando. Un par de lupas y de bombillas de 15W para mis experimentos caseros de Óptica, esta tarde Manolo me dará las Saucony nuevas para Marisa y ahí sigo estudiando la sistematización de las propiedades nucleares y otras cosillas de QCD.
Actualización
Arturo me comentaba que no había puesto bien el enlace al monográfico. De hecho no recuerdo haberlo puesto
. Lo pongo ahora mismo aquí.
En cuanto a la cuestión de lo que debe hacer la Ciencia creo que es correcto que siga existiendo, de hecho creo que sería conveniente que hubiera más, investigación pura. La investigación aplicada es algo que siempre viene después y tiene una gran importancia pero la mayoría de los logros de la Ciencia y su repercusión en la vida cotidiana se debió a investigaciones que a primera vista no tenían utilidad alguna. Por ejemplo, la vida del electrón juanito nos ha dado todo el desarrollo de aplicaciones eléctricas y electrónicas sustento de casi cualquier otra tecnología incluidas las terapias y el diagnóstico médico. Cosas tan a priori de ciencia ficción como puede ser la “antimateria” se usan a diario en radiodiagnóstico (por ejemplo la emisión de antielectrones son la esencia de la tomografía PET que a su vez se está conviertiendo en la herramienta clave en la investigación de Neurociencias al permitir ver “el pensamiento en tiempo real”). Y de las aplicaciones de los neutrones ya ni hablamos… Es cuestión de opiniones. A mí no me gusta el fútbol y dedicaría gustosamente todo el dinero que se mueve en ese negocio (el deporte como tal es barato) a investigación. Igual con la fórmula 1, etc. No sé muy bien qué beneficios reporta eso. La investigación siempre los da, aunque no sean inmediatos.
En su día, cuando Faraday demostró en un congreso de físicos, por primera vez, su ley de la inducción magnética los periodistas le preguntaron: ¿y eso para qué sirve?. A lo que contestó: ¿para qué sirve un recién nacido?. Su descubrimiento acababa de nacer, ese mismo conocimiento y sus posteriores aplicaciones han transformado completamente la faz de la Tierra y es difícil encontrar algún dispositivo que no tenga como base de su funcionamiento el hecho de que un campo magnético que varía con el tiempo produce una corriente inducida (motores, transformadores, bobinas de resonancias…).
Mira el comentario que puse en este mismo post (entre los comentarios). Ahí explico un poco a qué me refiero con que las medidas deben ser evaluadas en relación beneficio/costo. Es algo que hacemos todos los días al hacer la compra. Tienes un dinero en forma de sueldo y de él decides destinar una determinada parte en comida. Sabes que hay alimentos que son más beneficiosos para tu salud y que te gustan más pero a lo mejor la diferencia respecto a otros no tan buenos y más baratos te permite comprarte algunos libros más para hacer tus investigaciones o ahorrar para cambiar todas las bombillas de tu casa por otras de bajo consumo que a medio plazo te harán ahorrar dinero y reducen la presión sobre el medio ambiente. Así que en vez de comprar solomillo un día y bailas otro, decides comer filetes de tapa un día y reos otro (productos mucho más baratos y de calidad nutricional aproximada). No es nada nuevo. Ahora a nivel “global” hay un dinero que se puede dedicar al desarrollo y al medioambiente. La cuestión que aquí planteo es si es el clima algo que debe llevar prioridad frente a otros problemas. El mayor problema del medioambiente es que haya tanta gente pobre. Cuando eres pobre no te puedes permitir respetar el medioambiente. Si talando consiges dinero para comer, talas lo que haga falta. Seguramente si en el mundo todos estuviéramos tan bien como estamos en los países ricos el medioambiente iría mucho mejor.
Otro ejemplo muy claro de la relación costo/beneficio y de como puede interferir con los principios de la gente de buen corazón cuando en vez de tratar un tema de forma metafísica se les plantea en forma concisa y tienen que dar una respuesta de tipo sí/no de forma inmediata. La investigación con animales. Personalmente me repugna cualquier tipo de maltrato, incluido el que se hace a los animales. No entiendo que a día de hoy se sigan vendiendo tantas pieles o tengamos corridas de toros, tampoco le veo el beneficio a dejar que en algunos institutos los estudiantes se dediquen a abrir ranas y ratones cuando la mayoría de las veces esos estudiantes acabarán de reponedores, ingenieros de caminos, albañiles o informáticos. Sin embargo ni el más defensor de los derechos de los animales querría que no se hubiera desarrollado un tratamiento para su la enfermedad de su hijo por no haber podido experimentar con animales. En ese punto, si uno está en su sano juicio, mira por su hijo antetodo. Hay hay un conflicto de intereses y se tiene que evaluar otra vez esa relación de beneficio/costo. La investigación con células madre podría paliar notablemente el uso de animales en experimentación pero plantea cuestiones éticas y se convierte en un ejemplo más.
Además, tengo una duda. Todos estamos deacuerdo en que son esas diferencias económicas las que más justifican las actividades terroristas, los comandos suicidas, las guerras, etc. Sabemos que el terrorismo y las guerras podrían sin duda llevarnos a una situación de exterminios masivos. ¿Tiene sentido entonces movilizar desorbitadas cantidades de fondos para prevenir posibles problemas con el clima, que además no se cree que lleguen a ser catastróficos, a cien o doscientos años vista cuando haciendo eso estamos dando más razones y tiempo a que acabemos muertos entre nosotros por culpa de una recrudescencia en guerras y actos terroristas que seguramente harían mucho más daño?.
Sería un mismo tipo de racismo como el que se vislumbra todos los días en las noticias refiriéndose al auge en el consumo energético que van a tener China, India y los países periféricos. Hasta la gente que más se la da de “progre” ahora mira con recelo a esos países y teme por nuestro bienestar. Entre otras cosas pensando en la escasez de recursos que puede suponer que los habitantes de esos países adquieran el nivel de vida que tenemos nosotros. ¿En qué quedamos?. ¿Somos tan buenos que queremos que los países salgan de su pobreza y en cuanto vemos que en verdad están empezando a hacerlo nos acojonamos porque se van a llevar nuestros trabajos, nos van a subir los precios por el aumento de precio de la mano de obra, nos van a vender los productos que hacían para nosotros y encima se van a gastar los recursos naturales y contaminar nuestro querido medioambiente?. Nosotros lo hicimos y lo seguimos haciendo y ellos no se beneficiaban de ello, ¿no deben desarrollarse para que nosotros sigamos teniendo nuestro status quo?.