En estos días en los que todo buen ciudadano apunta su mirada al Cambio Climático, quizás sería bueno preguntarse por qué han dejado de mirar en otros sentidos.
El origen de esta entrada está originada en tres puntos. El primero es por ser algo que me rondaba la cabeza últimamente, el segundo es una conversación (1), el tercero es un post de otro blog (2).
Creo que es muy acertado lo que dice Patrick Moore (co-fundador de Greenpeace) en el documental que mencionaba en el post del 10 de Abril: “they are not the Environmental Movement anymore, because they’ve become a Political Activism Movement and they are hugely influential at a global level“.
Creo que es necesaria una “reverderización”. Los ecologistas deberían volver al punto de partida y no me refiero a los movimientos de masas en los 70 si no a los corpúsculos de los 60. ¿Qué hacen presionando tanto hacia asuntos muy complejos sin tener claro qué hay qué hacer, qué se puede hacer?. El Cambio Climático se ha convertido en el Cáliz Sagrado y no debería ser así. La reverderización además debería tener también su lado físico. Reforestar (haciéndolo bien o incluso mal es mejor que nada si hablamos de reforestar un desierto) quizás fuera la mejor causa por la que pelear. Es su simpleza, su caracter de amenaza poco apocalíptica, la que quizás la haga menos a la moda que hablar de cosas de las que la gente no suele tener ni idea. Es un animismo frente a una idea de Dios.
Me gustaría ver que:
- Los ecologistas se alejaran de la política y que no mezclaran “argumento científico” con “argumento que se adapta bien a mis ideas (casi siempre de “izquierdas”)”.
- La reforestación se convirtiera en su principal objetivo. Por lo que se lleva gastado ya en el tema del Cambio Climático (incluyendo o no las entradas de cine) ya se podría haber reforestado medio Sáhara.
- La defensa de especies en peligro de extinción por causas humanas directas (pesca colateral, pesca directa, caza furtiva, quema de bosques…). Y siempre con cuidado de no hacer tonterías. Preservar una especie tiene unos costes (a veces la carga contra otras), en cada caso habría que evaluar si dejar que una especie desaparezca no es mejor que mantenerla a costa de otros muchos daños. Las especies desaparecen de forma natural, sólo debemos procurar no arrasar innecesariamente.
- La defensa de los derechos de los animales de granja. En nuestra sociedad comemos y mucho. Imagino que si tuviéramos que criarlos y matarlos nosotros todo sería mucho más comedido. Como no es así y sin hacer llamadas a consumos racionales sí me gustaría ver como todo el que osa levantar la voz por el tema del Cambio Climático se deja los pocos céntimos extra en huevos de gallinas criadas en libertad en vez de los de criadas en jaulas y productos similares derivados de animales.
- Dejar a un lado la locura de los productos BIO, ECO… así como los animales tienen sentimientos (más o menos limitados) las plantas, hasta donde sabemos, no. Los cultivos BIO por no ser intensivos suponen tasas de producción mucho menores que a veces no son ni rentables salvo a precios desorbitados o a subvenciones. Además dañamos a aquellos productos de países del Tercer Mundo (que sólo pueden vendernos productos básicos) que nos traen sus frutas, verduras… no comprar plátano de Canarias es un problema, comprarlos en vez de plátanos o bananas del Tercer Mundo es un problema mayor.
- ¿Y esas medidas tan elementales?, procurar reciclar, no volverse loco con las bolsas de papel o plástico (muchas veces su impacto depende de la zona local), no tirar aceite por los sumideros (metedlo en tarros y a la basura o haced jabón), procurar no usar excesivos envoltorios.
Son muchas las cosas que se pueden hacer. Id a la tienda y comprad un protector solar biodegradable si pensáis tomar el Sol. Eso será lo que os convierta en verdaderos ecologistas. Los idealistas no sirven para nada. Y en el mundo aunque parezca lo contrario cada vez hay menos movimiento ecologista y más movimiento político.

(1) Hace poco escuché un argumento lastimero sobre las razones de la ONU para decidir desarrollar una campaña de reforestación a escala global para frenar el Cambio Climático. A este argumento un contraargumento fue que “si no está claro que fuera ventajoso añadir ese mayor manto vegetal, ¿para qué se iban a poner a hacer eso?”. El que argumentaba respondió que: “La ONU en verdad no lo hace para frenar el Cambio, saben que no tiene nada que ver, pero así se podrá vivir mejor aún con el Cambio ya que no es igual vivir en un desierto a 40º que en un bosque tropical a 40º”. En ese caso la ONU lo que debería decir es la verdad. Que la reforestación en sí tiene un valor y que es importante. Intentar meterla amparada en el Cambio es una fuerte distorsión de la realidad.
(2) http://pazyconflictos.blogspot.com/2007/04/el-cambio-climtico-por-fin.html